Con esas tres preguntas, tu cámara se convertirá en una aliada del movimiento naturista, no en un arma de exposición.

En cualquier playa, camping o club naturista que se respete, la primera regla para tomar es pedir permiso. No basta con "no se ve nada". Si en el encuadre aparece otra persona —aunque sea de espaldas o desenfocada— se necesita su autorización.