Tranquilo. Es una de las situaciones más frustrantes del mundo tecnológico: mirar fijamente la pantalla de tu Motorola, dibujar el patrón equivocado una y otra vez, y ver cómo el contador de intentos disminuye. Lo peor de todo es que la solución "fácil" que te ofrece Google (el famoso hard reset o restablecimiento de fábrica) es como usar una bomba nuclear para matar una mosca:
Sin resultados, pasó a la segunda opción: utilizar la función de administración de dispositivos remotos asociada a su cuenta. Abrió la computadora y, tras iniciar sesión en la cuenta que recordaba haber usado en el teléfono, buscó la herramienta de localización y administración remota. Era un recurso para localizar o bloquear, pero en algunos casos permitía cambiar el bloqueo de pantalla o enviar un nuevo PIN temporal si el dispositivo lo soportaba. Para su suerte, el Motorola respondió a la conexión y apareció como activo. Siguió las instrucciones con cuidado y solicitó un bloqueo remoto con un PIN temporal. Al volver al teléfono, ingresó el PIN y, para su alivio, recuperó el acceso sin perder nada. Tranquilo